Mike Bloomberg 2020

Mike Bloomberg pronuncia un discurso en Norfolk, Virginia

November 25, 2019

Discurso pronunciado por Mike Bloomberg en Norfolk, Virginia

“Gracias y buenas tardes a todos. ¡Es un placer estar aquí en Norfolk!

Y permítanme comenzar diciendo que me dio mucho gusto apoyar a la campaña de Nancy para la Cámara de Delegados. Ella será una gran líder en los asuntos importantes que enfrenta esta comunidad, y todo el estado, incluyendo el cambio climático.

También me complace decir que apoyé a otros 14 demócratas de Virginia que también ganaron las elecciones, gracias al gran trabajo de tantos voluntarios y colaboradores que tocaron a las puertas, hicieron llamadas telefónicas y llevaron a los votantes a las urnas. Y en enero, los demócratas se harán cargo del gobierno estatal por primera vez en 25 años. Ya era hora.

En 2018, también apoyé a dos candidatas al Congreso que ganaron aquí en Virginia: Jennifer Wexton y Elaine Luria, quien representa esta parte de la región y sus alrededores. Sus enérgicas campañas ayudaron a los demócratas a tomar la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, y así empezar a responsabilizar al presidente Trump por su peligroso abuso de poder. Y creo que esa es una de las pocas buenas noticias que hemos tenido recientemente.

Ahora, quizás se pregunten, ¿por qué estoy lanzando mi campaña aquí en Norfolk? La razón es porque el sureste de Virginia ha demostrado que, con el candidato adecuado, podemos convertir áreas de rojo a azul.

Necesitamos hacer eso en todo el país, y hoy, me complace anunciar que me postulo para presidente para derrotar a Donald Trump y para unir y reconstruir a Estados Unidos.

No podemos permitirnos otros cuatro años con medidas insensatas e inmorales como las que toma el presidente Trump. Es una amenaza existencial para nuestro país, nuestros valores y nuestra seguridad nacional.

Todos los días nos muestra un nuevo ejemplo de lo incapaz que es de servir como nuestro presidente y comandante en jefe, y esta semana no ha sido la excepción.

Ayer, muchos de ustedes leyeron que el presidente obligó a renunciar al secretario de la Armada, un veterano de la Marina, por defender su compromiso militar con el Estado de derecho. El secretario Spencer escribió, y cito: ‘No puedo, en plena conciencia, obedecer una orden que considero que viola el juramento sagrado que hice de mantener y defender la Constitución de los Estados Unidos.’

Esa es una reprimenda extraordinaria. Y aquí en esta ciudad, que alberga la base naval más grande del mundo, saludo y rindo homenaje al Secretario Spencer por no desistir del cumplimiento de sus responsabilidades. Pero la realidad no ha cambiado: tenemos un presidente, un comandante en jefe, que no respeta el Estado de derecho ni se preocupa en absoluto por la ética o el honor, ni por los valores que realmente hacen grande a Estados Unidos.

Y si el presidente Trump gana otro mandato, es posible que nunca nos recuperemos del daño que puede hacer.

Lo que está en juego no podría ser más importante. Debemos ganar estas elecciones. Y debemos comenzar a reconstruir Estados Unidos invirtiendo aquí mismo en nuestro hogar y restaurando la credibilidad de nuestra nación y el liderazgo moral fuera del país.

Creo que mi singular y diversa experiencia en los negocios, el gobierno y la filantropía me permitirán tanto ganar como liderar esta nación. Como candidato, convocaré a una amplia y diversa coalición para lograr la victoria. Y como presidente, cuento con las capacidades necesarias para recomponer todo lo que no funciona en nuestra gran nación. Y hay mucho por recomponer.

Tenemos una economía que va contra la mayoría de los estadounidenses. Tenemos un sistema de cuidado de salud demasiado costoso y que no brinda cobertura a todos. Tenemos comunidades devastadas por la violencia con armas de fuego, incluida esta región.

Tristemente, los tiroteos masivos, como el de principios de este año a solo 17 millas de aquí en Virginia Beach, se han convertido casi en rutina. Y no podemos aceptarlo. Tenemos que ponerle un fin a esta locura.

Haré de la violencia con armas de fuego un asunto importante en mi campaña, de la misma manera que la he hecho un asunto importante en mi vida, en el gobierno y la filantropía. He invertido cientos de millones de dólares luchando contra la NRA para crear leyes de armas de fuego con sentido común, y no me detendré ahora.

En todo el país tenemos escuelas que no preparan a los niños para el éxito en un mundo que es cada vez más tecnológicamente avanzado. Tenemos un sistema inmigratorio que es cruel y disfuncional. Tenemos un cambio climático que empeora día a día. Tenemos grupos de interés que corrompen a Washington y no permiten avanzar para resolver estos problemas.

Cuando niño y como boy scout, se me inculcó que debía creer en la promesa y en el potencial de los Estados Unidos, y nunca he estado más preocupado por su futuro de lo que estoy ahora.

Al país le va mejor que nunca cuando trabajamos juntos para buscar soluciones significativas y duraderas para nuestros más grandes desafíos. Necesitamos un presidente que entienda esa verdad, y que pueda cumplir, no solo hacer promesas.

Soy una persona que pasa del dicho al hecho. Y también estoy dispuesto a enfrentar duras batallas, y a ganarlas.

Decimos que debemos vencer a Trump. Me enfrenté a Trump por el control de armas de fuego y conseguimos que se aprobaran leyes para el control de armas en varios estados del país.

Me enfrenté a Trump, el negacionista climático, y he liderado iniciativas gracias a las cuales se han cerrado más de la mitad de las plantas de carbón contaminante de la nación.

En estos momentos, Trump está ayudando a que les llegue el agua a las grandes compañías tabacaleras. He combatido el peligro de los cigarrillos electrónicos para proteger a nuestros jóvenes.

Yo sé lo que significa vencer a Trump, porque ya lo he hecho. Y lo volveré a hacer.

Vencer a Trump y reconstruir a los Estados Unidos es la lucha más urgente e importante de nuestras vidas… y estoy dispuesto a todo.

Mi decisión es la de enfrentarme a la intolerancia y el odio y de rechazar las políticas erróneas en las que se basa, y en mi creencia de que el gobierno puede luchar por el bien.

Durante toda mi carrera me he dedicado a reunir personas que puedan lidiar con problemas ¡y resolverlos!

Me ha servido mucho para hacer negocios y para administrar la ciudad más grande y progresista del país, y también puede funcionar en Washington.

Déjenme contarles tan solo un poco sobre mí. Cuando vivía con mi familia, mi padre nunca ganó más de $6,000 al año. Me las arreglé por mi cuenta para ir a la universidad y luego conseguir un trabajo básico en Nueva York. Y de repente un día, a los 39 años, me despidieron.

No sabía qué hacer. Pero tenía una idea para formar una empresa, y me arriesgué.

Hoy, mi empresa emplea a 20,000 personas y genera grandes ganancias, de las cuales todas van a ayudar a personas en todo el país y en el mundo.

Los empleados de mi empresa reciben un buen sueldo, ofrecemos los mejores beneficios de atención médica que el dinero puede comprar, y si alguien de nuestra familia tiene un bebé, el cuidador principal recibe seis meses de permiso de maternidad remunerado.

He manejado mi empresa siguiendo mis valores: honestidad, integridad, ecuanimidad e inclusión. Y eso es lo mismo que aporté al gobierno de la ciudad.

Me postulé por primera vez para alcalde porque cuando miraba a mi alrededor, me sentía cada vez más frustrado con historias de violencia con armas de fuego sin sentido, escuelas que fracasaban y la falta de oportunidades para los que nacían pobres o eran discriminados por su raza, su religión o su género.

La mayoría de la gente me decía: ‘Bueno, así son las cosas’. Y me dije a mí mismo: ‘¿Por qué? ¿Por qué no podemos hacerlo mejor?’ O, en vez de quejarnos, ¿por qué no hacemos algo al respecto? Y eso es exactamente lo que hice.

Tuve la suerte de ser elegido como alcalde de la ciudad más diversa de Estados Unidos apenas algunas semanas después del ataque del 11 de septiembre. Eran tiempos realmente aterradores para nuestra ciudad y nuestro país. Pero reconstruimos la economía con nuevos puestos de trabajo y oportunidades para gente de todos los niveles de ingresos.

Colaboramos con los maestros para negociar el aumento más grande de Estados Unidos, y juntos mejoramos el índice de graduandos en un 42 %. Redujimos a la mitad el índice de homicidios y a la vez disminuimos las encarcelaciones en casi un 40 %. También logramos reducir las emisiones de carbono en un 14 % y creamos nuevos programas para combatir la pobreza. Ampliamos el servicio de atención médica y fortalecimos a las comunidades de inmigrantes.

Como alcalde, mi prioridad fue atender a los millones de neoyorquinos que más lo necesitaban. Estoy convencido de que el gobierno puede mejorar la vida de la gente. Lo sé porque eso fue exactamente lo que logramos cuando administré la ciudad de Nueva York. Y nunca deberíamos estar conformes con menos. Estamos en los Estados Unidos.

Desde que terminé mi mandato como alcalde, fundé el grupo para el control de armas de fuego más grande de la historia, y creé una campaña para combatir a los agentes contaminantes y a las amenazas climáticas más importantes.

Como alcalde, logré que se prohibiera fumar en restaurantes y bares, y luego logré reducir el consumo de tabaco en adolescentes en un 50 %.

Actualmente, seguimos ganando batallas contra la industria tabacalera y sus viles intentos por captar el interés de los jóvenes por los cigarrillos electrónicos.

Sé cómo enfrentarme a los poderosos grupos de interés responsables de la corrupción en Washington. Y sé cómo ganarles porque ya lo he hecho, una y otra vez.

Necesitamos un presidente que esté listo para llevarnos a donde necesitamos ir y de una manera que podamos estar orgullosos. Alguien con la experiencia adecuada y que esté listo para empezar. Yo soy esa persona y por eso estoy compitiendo para ser presidente.

Seré el único candidato en esta carrera presidencial que no aceptará ni un centavo de nadie, y trabajaré por un dólar al año. Justo como lo hice por 12 años en el ayuntamiento de la ciudad de Nueva York.

En el transcurso de esta campaña voy a contarles todo lo que haré como presidente y cómo pienso lograrlo.

Voy a diseñar planes para: crear puestos de trabajo bien remunerados; brindar atención médica de calidad para todos los estadounidenses; detener la violencia con armas de fuego; reducir el encarcelamiento; detener el cambio climático; recomponer nuestro deteriorado sistema inmigratorio; aumentar los impuestos a los ricos como yo; proteger los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ; apoyar a nuestros veteranos; y restablecer el lugar de los Estados Unidos en el mundo como una fuerza para la paz y la estabilidad.

Pero más allá de crear planes, lo que yo les ofrezco es mi liderazgo para hacerlos realidad. Para arremangarme, motivar a un país a que se una para reconstruir a los Estados Unidos, y para lograr que sea mejor y más justo. Estoy listo para poner manos a la obra, así que hagámoslo”.

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