Mike Bloomberg 2020

Discurso de Mike Bloomberg en la reunión del Comité Ejecutivo Demócrata del estado de Texas

December 7, 2019

Discurso pronunciado por Mike Bloomberg en Plano, Texas

“Gracias, Sr. Presidente, gracias por invitarme a estar aquí el día de hoy.

¡Hola a todos! ¡Es genial estar en el gran estado de Texas! Me han dicho, que de hecho, Plano es hogar de una pizza muy buena. No mencionaron la fruta, solo la pizza. Tendré que probarla para creerlo. De masa delgada, tostada, con pepperoni y la recogeré a la salida. Gracias.

Hay muchas razones para amar a Texas, incluyendo a Willie Nelson, a quien conocí alguna vez en la ciudad de Nueva York. Tuvimos una buena charla, pero que conste, no me subí a su autobús de gira.

Ahora, sé que dicen que todo en Texas es más grande que en cualquier otro lugar, pero me limitaré a decir que la parte republicana de los votos aquí se sigue encogiendo, y todos ustedes merecen el reconocimiento por eso, así que dense un aplauso.

En 2020, tenemos la oportunidad de hacer historia al pintar de azul a Texas, y darle la vuelta a la página de esta era de división tan desagradable y de total incompetencia con la que el presidente Trump ha contagiado al país.

Pero permítanme comenzar hablando del verdadero elefante en la habitación. Me doy cuenta de que algunas personas pueden decir: ¿Realmente queremos unas elecciones generales entre dos multimillonarios neoyorquinos? A lo que yo digo, ¿quién es el otro?

Si alguna vez hubo alguien que es mucho ruido y pocas nueces, ese es Donald Trump.

Ahora, es verdad: soy neoyorquino, pero eso es lo único que tengo en común con el presidente Trump. Yo no heredé mi dinero. Mi padre nunca ganó más de $6,000 al año, en el mejor año de su vida. Yo empecé una compañía desde cero. El padre de Trump le dio un millón de dólares para empezar. No estoy seguro de que mi padre pudiera contar tan alto, y mucho menos que tuviera el dinero. Yo no hice el papel de un CEO en la TV. ¡De hecho, trabajé como tal! Y tengo que decirles, veo la forma en que dirige la Casa Blanca y solo puedo pensar que, si estuviera dirigiendo mi compañía, ¡lo habría despedido el primer mes de trabajo! ¡Él no tiene ni idea de lo que es una buena administración!

Tampoco me he declarado en bancarrota, ni siquiera una vez. Él lo ha hecho seis veces.

Y nunca le he quitado dinero a mi propia organización benéfica. En serio, ¿qué tan poco ético puede ser? Simplemente no puedes inventarte esta mierda. No debí haber dicho eso. Le dije a mi equipo que no lo diría de esa manera.

Cada año, dono prácticamente todas las ganancias de mi compañía para hacerle frente a los grandes retos que tenemos, incluyendo la educación, la violencia con armas de fuego y el cambio climático. Y a diferencia del presidente, acepto la realidad y sigo los datos que me dicen la verdad. Ese enfoque siempre me ha servido muy bien en los negocios y en el gobierno, y sé que también puede funcionar en Washington. Y es por eso por lo que realmente quiero ir a Washington, para ver si puedo mejorar este país para mis hijas, mis nietos, y para ustedes y sus familias.

La realidad es que, y aquí es donde llegamos a las cosas serias, no podemos permitirnos cuatro años más de las acciones imprudentes y poco éticas del presidente Trump. Es una amenaza peligrosa para nuestro país, nuestros valores y nuestra seguridad nacional. Y creo que si gana otro mandato, es posible que nunca nos recuperemos del daño.

Por eso es por lo que estoy compitiendo para ser presidente, porque necesitamos derrotar a Donald Trump y empezar a unir y reconstruir Estados Unidos. No podemos esperar más.

En todo el país, estamos padeciendo de una falta de liderazgo nacional en todos los grandes problemas que enfrentamos. Por ejemplo, tenemos una economía que va contra la mayoría de los estadounidenses. En Texas, el salario mínimo sigue siendo de $7.25, mientras que en Nueva York logramos aumentarlo, y me complace decir que ahora es de $15 la hora, como debería ser en todo el país.

Tienen que pensar en esto un poco. Es realmente imposible alimentar a una familia con $7.25, mucho menos comprar regalos para poner bajo el árbol de Navidad.

También, tenemos un sistema de atención médica que cuesta demasiado y no cubre a todos, incluyendo a casi uno de cada cinco texanos que no tienen cobertura. Uno no puede vivir así. La gente tiene que ser capaz de ir al médico, averiguar qué es lo que está mal y curarse.

Tenemos un sistema inmigratorio que es cruel y disfuncional. Y todos aquí sabemos que los muros no lo solucionarán.

Tenemos una crisis climática que empeora todos los días. ¡Houston ha tenido tres inundaciones históricas tan solo en los últimos años! Si Noé aún viviera, ¡estaría construyendo el arca más grande de la historia del mundo! Y tenemos un presidente que, cuando escucha esta realidad, esconde su cabeza bajo la tierra. Simplemente no podemos vivir así.

En el transcurso de esta campaña voy a contarles todo lo que haré como presidente, y quiero enfatizar el verbo ‘hacer’. Porque para mí, el liderazgo no se trata de promesas ni de levantarle el puño al mundo. Se trata de unir a la gente y poner manos a la obra. Te daré algunos ejemplos rápidos de las cosas que sé que podemos hacer.

Sé que podemos crear comunidades más seguras y reducir el encarcelamiento en todo el país. ¿Por qué sé eso? ¡Porque lo hicimos en Nueva York! Redujimos el crimen en un 32 por ciento, redujimos los asesinatos a la mitad y redujimos el encarcelamiento en un 39 por ciento, incluso mientras se incrementaba en el resto del país.

Sé que podemos arreglar las escuelas en todo Estados Unidos. ¿Por qué? ¡Porque lo hicimos en Nueva York! Aumentamos las tasas de graduación en un 42 por ciento; aumentamos los salarios de los maestros en un 43 por ciento, y le dimos la vuelta a un sistema escolar fallido que le había estado fallando a los estudiantes durante generaciones.

Sé que podemos luchar contra la pobreza y crear buenos empleos en todo Estados Unidos. ¿Por qué sé eso? ¡Porque lo hicimos en Nueva York! Creamos 400,000 nuevos empleos, y Nueva York fue la única gran ciudad de Estados Unidos donde la pobreza no aumentó durante mis 12 años en el cargo.

Sé que podemos progresar en el cambio climático en todo Estados Unidos. ¿Por qué? ¡Porque lo hicimos en Nueva York! Redujimos la huella de carbono de la ciudad en casi un 14 por ciento, el doble de la del resto del país.

Por supuesto, no hicimos todo perfectamente, ni resolvimos todos los problemas. Pero hemos recorrido un largo camino.

Cuando fui elegido alcalde, aún estábamos recuperándonos de la tragedia del 11 de septiembre. Y para cuando dejé el cargo, Nueva York era más fuerte de lo que nunca había sido.

He pasado algún tiempo aquí en el gran estado de Texas a lo largo de los años. En mi primer trabajo al salir de la escuela, venía para acá cada dos semanas a trabajar en el Republic National Bank of Dallas, Texas. Iba a sobrevivir al banco. Mi compañía tiene oficinas en Houston y en Dallas, y el año pasado tuve el honor de dar el discurso de apertura en la Rice University, una de las grandes universidades del país.

Pero por más grande que sea Texas, y vaya que es grande, también es un estado en el que todavía te pueden despedir o prohibir la adopción de un niño, a causa de a quién amas.

Es un estado donde se suprimen votos, donde se separan familias y se encierra a niños inmigrantes en jaulas. Y donde la epidemia de la violencia con armas de fuego de Estados Unidos se puede ver en las calles de todas las ciudades, en Wal-Marts e incluso en las iglesias. Tenemos que corregir esos errores, y si tengo la suerte de ser presidente, les prometo que lo haré.

Además de hacer negocios en Texas, también he estado políticamente activo aquí. He trabajado, y mi fundación ha apoyado, a una variedad de alcaldes a través del estado, incluyendo a Castro, quien fue un gran alcalde de San Antonio.

También me dio gusto apoyar a Lizzie Fletcher y Colin Allred en sus campañas para el Congreso. Estaban entre los 21 candidatos a la Cámara que yo apoyé y trabajé para elegir, lo que llevó a la Cámara de Representantes a los demócratas, dándole al país al menos parte de la supervisión del presidente que los padres fundadores diseñaron en la Constitución. Y también quiero felicitarlos a todos por haber ganado 12 escaños en la cámara local y dos en el Senado. Todas esas campañas han llevado a un éxodo republicano del Congreso, que es tan grande, que le tenían que llamar un TÉX-odo.

Además, aunque no ganó, Beto O’Rourke demostró que un demócrata puede ganar en todo el estado de Texas. Y por lo que he escuchado, los líderes republicanos en Texas tienen mucho miedo de que nominemos a un candidato que pueda reunir a los demócratas y ganarse a los independientes y a los republicanos descontentos, y eso es lo que yo he hecho toda mi carrera.

Tal como yo lo veo, Texas es el estado más grande del campo de batalla, y voy a luchar con todas mis fuerzas para ganar sus 38 votos electorales.

Si yo soy el nominado, estaré invirtiendo en una campaña en todo el estado que apoyará a los candidatos a lo largo y ancho de la boleta, de manera que no solo enviemos a un demócrata a la Casa Blanca, ¡sino que también enviemos a un demócrata al Senado de los Estados Unidos y ganemos la Cámara de Texas!

Mientras todos los demás candidatos se enfocan en otros estados, el presidente Trump está haciendo campaña aquí mismo, en Texas, y en otros estados clave del país. No podemos permitirnos ignorar los estados pendulares hasta el supermartes, y no voy a hacerlo. Ni de chiste.

Voy a hacer campaña en cada uno de los estados pendulares. Ahora mismo estoy haciendo publicidad digital contra el presidente Trump en esos estados. Y también estoy financiando esfuerzos para registrar a los votantes en estados como Texas, para que cada voz sea escuchada en las urnas.

Y aunque no aceptaré ni un centavo de ningún donador o intereses especiales, pueden estar seguros de que no escatimaré ni un centavo para derrotar al presidente Trump aquí en Texas y ayudar a elegir a los demócratas en todo el estado el próximo mes de noviembre.

Ahora, sé que dices: ‘siento que esta gente solo promete y no lo cumple’, pero déjame decirte que sé que puedo vencer al presidente, ¡porque ya lo he hecho!

Me he enfrentado a él y a la NRA por la violencia con armas de fuego, y he ganado. La organización que cofundé, Everytown for Gun Safety, ha ganado leyes más fuertes contra las armas de fuego en los estados de todo el país.

Me he enfrentado a él y a los mayores contaminadores por el cambio climático, y he liderado un esfuerzo que ha cerrado más de la mitad de las plantas de carbón contaminante del país.
También me he enfrentado a él y a la industria tabacalera por el uso de cigarrillos electrónicos en niños. Y ahora estamos ganando batallas a nivel estatal y local.

A lo largo de mi vida, me he enfrentado a los oponentes más grandes y a las peleas más difíciles. Vencer a Donald Trump y volver a encarrilar a nuestro país es la pelea de nuestras vidas, y juntos, podemos hacer que Texas sea el golpe de gracia.

Permítanme concluir diciendo que cuando era niño y Boy Scout, me enseñaron a creer en la promesa y el potencial de Estados Unidos y en la apertura del sueño americano.

Al país le va mejor que nunca cuando trabajamos juntos para buscar soluciones significativas y duraderas para los grandes desafíos que enfrentamos. Ya me cansé de que este país sea un país en el que no hablamos unos con otros y en el que el presidente nos divide. El presidente, una vez que se ha elegido, no debe ser el jefe del partido, sino el jefe de todo el país. Tenemos que dejar de separar a las personas y empezar a unir a este país, y eso es lo que prometo que haré.

En los próximos meses, anunciaré mis planes para hacerle frente a todos los grandes problemas que enfrenta el país. Pero más allá de crear planes, lo que yo te ofrezco es mi liderazgo para hacerlos realidad. Estoy listo para remangarme las mangas y motivar a la gente a unirse, para que podamos reconstruir Estados Unidos y hacerlo más justo y mejor.

Sé cómo hacerlo. Eso es lo que he hecho toda mi vida; reunir a las personas, enfocarlas, asegurar que trabajen juntas y que entreguen resultados a las personas a las que se supone que deben servir.

Estoy listo para poner manos a la obra. Sé que ustedes también lo están, y espero ser su socio para pintar a Texas de azul, de una vez por todas, en 2020.

Gracias, y que Dios los bendiga”.

Ver noticias